Libros de José Miguel Martínez

El diablo en Punitaqui (Tajamar Editores, 2013)

Este volumen de cuentos posee una extraordinaria unidad temática y de lenguaje. No sólo porque los personajes que se pasean por sus páginas se repiten en los relatos, constituyendo así una especie de novela por entregas o modelo para armar, sino también por la coherencia del estilo y de las diversas aristas de las tramas policiales y gansteriles que lo convierten en un conjunto cerrado en sí mismo. El lector se impone de la estética que crea José Miguel Martínez a través de las bestiales “faenas” del gordo Granola y sus secuaces, ejecutadas metódica y fríamente, de los encargos del Sr. Cavagnaro y sus desviaciones privadas, de las correrías de ellos por Puerto Montt o por un tren en Bolivia, y también a través de un policía que se obsesiona con su captura y acaba enfrentándose con Granola en una escena digna de la película Fuego Contra Fuego. El autor en estas páginas hace viajar al lector no sólo por lugares precisos sino que por la incertidumbre que rodea a los personajes al no saber qué camino van a tomar, lo hace viajar por el pedregoso camino de la traición y de la venganza, y en una buena parte de este viaje el lector percibe el humo que queda en el aire después de las balaceras que pueblan sus páginas.

«Esta obra destaca por su riesgo, humor y encanto, y tiene una estrategia estructural novedosa, que presenta el proyecto como un todo coherente y orgánico en donde los cuentos se van entrelazando progresivamente».
Del fallo del jurado del premio al mejor libro de cuentos inédito del año 2012 del Consejo Nacional del Libro y la Lectura.

«José Miguel Martínez tiene humor y una aproximación fresca en sus tramas».

Camilo Marks, El Mercurio.

«La violencia no es sometida a un régimen de causalidad identificable. En este sentido, la idea central que ronda el volumen es la naturaleza violenta de los seres humanos y su reducción a meros cuerpos en espera de convertirse en cadáveres».
Patricia Espinosa, Las Últimas Noticias.

Hombres al sur (Tajamar Editores, 2015)

Don Ángel, un misterioso viejo, emprende un viaje en el Chile de 1851. Quiere llegar a Concepción para abordar un barco hacia Punta Arenas, colonia penal en donde está destinado su hijo militar. En el trayecto, se suceden los peligros y hechos de violencia, convirtiéndose la novela en un western que poco a poco revela el oscuro pasado del viejo y la doble intención de su travesía: salvar a su hijo de los graves problemas que intuye por las cartas que este le envía, y, cual vía crucis, ir en busca de su propia redención. Pero una vez que llega a Punta Arenas ya ha ocurrido lo peor, y el viaje se convierte en una caída sin retorno a los abismos del yo.

Hombres al sur es una novela de estructura variada que en su lenguaje parodia las claves de los géneros de los que se sirve. Con un sincretismo irónico de los diversos elementos que la componen —como son el western, la narración histórica del motín de Cambiaso, la revitalización de la Carta al padre, y la recreación de la novela de aventuras y del «salvaje» siglo XIX chileno—, José Miguel Martínez concibe una novela que nos involucra hasta enfrentarnos a nuestros propios demonios y miedos, a la vez que vuelve a los temas con que deslumbrara en su colección de cuentos El diablo en Punitaqui: la violencia y sus escenarios y los mecanismos del mal.

«Es un libro que se instala con comodidad en el género de aventuras, que aprovecha de manera inteligente los sucesos históricos para desarrollar una trama repleta de detalles enlazados con sucesos bélicos reales, cosa que le otorga mayor interés y sensación de verosimilitud a un relato deliberadamente fantástico».

Gerardo Soto, Lo que leímos.

«Toda gran novela es una propuesta sobre el tiempo y sobre la historia de la humanidad, y Hombres al sur nos propone un tiempo medido por el duelo y, detrás de éste, una historia cuyo destino es narrarse tentativamente, una y otra vez, sobre un centro fatal de terror y violencia».

Mario Guajardo, The Clinic.

Tríptico de Granola (Tres Puntos Ediciones, 2020)

Un expolicía en silla de ruedas, tras ser baleado en la espina dorsal, construye a través de tres momentos la vida de su agresor, el Gordo Granola, Antonio Granola, gánster al que persiguió por años y cuyo oficio está fundado en una especie de designio familiar.

Desde el primer relato, Una genealogía, la historia de vida de Granola se cruza con la del Sr. Cavagnaro, con las de sus padres y abuelos, todas ellas relaciones familiares basadas en la sangre, en lo rotundo del mal y en el lugar de origen: Capitán Battista, poblado de inmigrantes italianos del sur de Chile que, a fuerza de machetes, lograron dominar la naturaleza. Entre estos pioneros están los abuelos de ambos y la sangre de uno de ellos corre por estas páginas.

En Ocho balas el Gordo Granola, ya un gánster consumado al servicio del Sr. Cavagnaro, aparece moribundo en un servicio de urgencias. Pese a los ocho impactos de bala que tiene su cuerpo, sobrevive y durante su convalecencia encuentra el amor y decide casarse, pero nuevamente la sangre correrá por las páginas, dándole un giro inesperado a su vida.

Y en El revólver de la familia nos encontramos a un Granola con párkinson, veinte años después de que ha huido del Sr. Cavagnaro. Este lo encuentra en el pueblo donde vive con otro nombre y ambos tienen por fin la oportunidad de volver al lugar de origen y cerrar sus respectivas historias y las de sus familias, en un enfrentamiento final igual de inolvidable que el diálogo que lo precede.

Simbolizada en un revólver Colt que pasa de padre a hijo y de este a nieto, la belleza de esta novela radica en la intimidad, en las relaciones de intimidad de sus personajes; intimidad entre padres e hijos, entre agresores y agredidos, entre gánsteres y jefes mafiosos. Y es este, quizás, el mayor logro de José Miguel Martínez: mostrar la profunda humanidad de estos seres arrojados al mundo para ejecutar el mal.

«Una sorpresa muy grata. Una original construcción».
Juan Carlos Galindo, El País.

«Un relato bullente de acción, movedizo, centrado en una estirpe maldita de hombres que se nutren de violencia. Martínez posee una escritura segura y una enorme capacidad para ficcionar, y logra generar una historia oscura y perversa de muy buena factura».
Patricia Espinosa, Las Últimas Noticias.

«Dividida en tres relatos independientes, el autor escenifica en épica de western, a través de distintas épocas, la historia de odios, afectos y venganzas que marcan las vidas de Antonio Granola y Constantino Cavagnaro: hombres despiadados, monstruosos, íconos de un tiempo perdido, cuya evidente inclinación por el mal no les impide conmover a quienes leen sus peripecias criminales».
Gonzalo Hernández, El Mostrador.

Ceres (Ediciones Minotauro, 2021)

La historia comienza en el futuro y trata de drogas cibernéticas, insectos monstruosos, mafias androides, hackeo de cuerpos y viajes intramunicipales en el tiempo (para cumplir la burocracia), y aún puede sentirse bastante cercana a nuestra realidad.

Ceres de José Miguel Martínez intercala distintos relatos para crear un gran arco sobre la vida en ese planeta lejano que la humanidad colonizó desde el comienzo del tercer milenio, entregándonos su patética historia alrededor del Cinturón de Asteroides, donde queda preguntar cuál fue su destino.

Con carácter experimentador y delirante, explorando diversos tonos y atmósferas de la ciencia ficción, el autor resuelve una crítica a diferentes síntomas de nuestra sociedad, proyectando un futuro aún más complejo frente a temas como la tecnología, la ecología o la decadencia moral; pero también alcanza el horizonte más íntimo de la vinculación afectiva o el extrañamiento ante a uno mismo. En Ceres el autor rescata uno de los aspectos más elementales de la ciencia ficción: sin importar cuán lejos creamos llegar, siempre nos encontraremos con la misma naturaleza anhelante.

Ceres cuenta con una banda sonora de rock espacial compuesta por el músico Tomás Arriagada. Estos temas están disponibles vía streaming y se puede acceder a ellos escaneando los códigos QR que acompañan a cada uno de los relatos.

«Hay veces que la música y la literatura se han unido. Claro, en base a biografías de músicos y bandas; o en relatos donde autores despliegan su fanatismo por un género. Pero rara vez se ha dado que un proyecto una conjuntamente sonidos y textos, pensados de manera complementaria. Ceres es una idea que une ambas cosas».
Pablo Retamal, La Tercera.

«Martínez, que es capaz de recrear una imagen tan impalpable como el umbral de la muerte en un párrafo de cinco líneas, también le da contundencia a una historia que, a lo largo de 336 páginas, conduce al lector a través de un viaje intergaláctico, futurista y profundo, tanto en la exploración de las emociones humanas como en el paisaje extraterrestre que describe».
Javiera Catalán, NerdNews

Los tres duelos del detective Bernales (Tajamar Editores, 2024)

Suena un teléfono. El detective Bernales, inmerso en la bruma de la morfina, se entrega a reconstruir la crónica de los acontecimientos. Lo imaginado y lo deseado, lo ocurrido y lo que pudo o debió haber ocurrido, la voluntad y la ataraxia, se dan cita en el monólogo de Bernales para dar cuenta de tres versiones de un mismo duelo, tres versiones del momento en que en cámara lenta desenfundó su Smith & Wesson y vio cómo una bala de un revólver Colt buscaba a toda velocidad incrustarse en su carne.

Suena un teléfono. Bernales contesta y vuelve a su pesadilla doméstica: la pila de platos sucios en la cocina; la silla de ruedas; la suciedad y el polvo; las jeringas vacías por doquier; las fotos de diversos crímenes dispuestas en el suelo, muebles y sillas, armando un gran rompecabezas ya tatuado en su piel. También vuelve a su realidad irrevocable: Franca, su esposa, lo ha abandonado con su hija y de ahora en adelante solo deberá vivir para fundirse en el Gordo Granola, el criminal al que persiguió sin éxito por años. El mismo Granola con el que, veinte años antes, fumaba amistosamente en la Plaza de Punitaqui mientras le contaba de las pesquisas por los crímenes recientemente ocurridos: El mismo Granola con el que también fumó otros cigarros minutos antes de enfrentarse con él y ver cómo de su revólver Colt una bala giraba y giraba a toda velocidad para incrustarse en su cuerpo y condenarlo a la silla de ruedas. Pero suena un teléfono.

En esta nueva novela, José Miguel Martínez retoma donde los dejó en Tríptico de Granola, su anterior obra, al Gordo Granola y al detective Bernales. Entre lo sucedido, lo onírico, lo imaginado, lo deseado, lo reconstruido, Martínez muestra una solvencia escritural que está a la altura de la ambición de este arco narrativo que va y viene de los distintos posibles presentes a los distintos posibles pasados, arco teñido de un lenguaje poético que encierra una profunda compasión.

«En la nueva novela de José Miguel Martínez, el mundo sigue siendo un lugar donde abunda la injusticia. Sin embargo, hay una pequeña posibilidad de imaginar un final distinto».
Joaquín Castillo Vial, El País.

«Los tres duelos del detective Bernales es más que una novela policial. Es una profunda inmersión en la psicología de un personaje atormentado por sus demonios internos. A través de una prosa poética y una trama intrigante, Martínez nos presenta una reflexión sobre la identidad, la culpa y la redención».
Tatiana Oliveros, El Mostrador.

«Oscura y magnética, el autor ha escrito una vigorosa novela negra de bordes psicológicos, que se mueve entre la memoria y lo onírico, con una voz propia que en sus mejores momentos evoca el recio estilo de Jim Thompson».
Andrés Gómez, La Tercera.

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